lunes, 16 de enero de 2012

Un poquito de … (madre) Educación Vial


¡Sí! Para ti peatón, automovilista, motociclista, ciclista y hasta ´patineto’.

Es insólito lo que vemos a diario en las calles, si bien es cierto que hay muchos cafres al volante, tenemos que reconocer que muchos peatones se pasan de chingones; y la verdad lo digo porque hago muchos corajes cuando veo acciones como las siguientes:

El peatón que teniendo un puente PEATONAL, insiste en cruzarse la calle esquivando automóviles, poniendo en riesgo su vida y malhumorando a los que manejamos.

La típica vieja que se siente muy buena y piensa que está en pasarela cuando le ceden el paso ¡mujeres! Por favor no hagan eso, si alguien les da el paso es para que movilicen sus piernitas y se apuren, no dudo que haya hombres que les quieran admirar sus atributos pero no asuman que tooooodos queremos ver sus bien definidas curvas.

Y qué decir de aquél al que se le hizo un poquito tarde, sale de su casa y ve a lo lejos que su respectiva ruta ya pasó y si no se sube precisamente a esa que pasa a las 7:19 ya valió madre y llegará tarde al trabajo, por lo que hace uso del muy mexicano chiflido mientras ‘corre’ velozmente para subirse, provocando un caos terrible, ya que al amable rutero se le ocurre esperar a que el susodicho aborde, mientras obstruye el paso, afectando toda la circulación. 
Y con los ruteros hay mucha tela de donde cortar, ya que sufren del síndrome ‘todas mías’ aplicado a las calles, sintiéndose amos y señores de éstas, haciendo paradas  en doble fila y tardándose el tiempo que sea ‘necesario’.

Pero si de gente que se siente dueña de las calles hablamos, nos topamos con ese ser mitológico llamado madre, que va a dejar diariamente a sus primores a la escuela, tanto es su amor que casi casi quieren dejar a sus ‘niños’ en la puerta, pero eso no es lo peor, lo peor es que no obstante el desmadre que ya armó, todavía se toma su tiempo para bajar y despedirse amorosamente, total, los demás, pueden esperar

Motociclistas, seres valientes que van por el mundo esquivando autos, teniendo una lucha de sobrevivencia con los ruteros, sí, sí, pobres de ellos, incomprendidos, pero no se dan cuenta que ellos también tienen mucha culpa, pues juegan a los chingones, creyendo que por tener una moto tienen privilegios. No sé si les pase lo mismo que a los chihuahueños que no están concientes de su tamaño, pero les encanta ir en los carriles de alta a la súper velocidad de 40 km/h y ¡en medio!... ni como ayudarlos.

Pero no nos olvidemos de los ciclistas, y no precisamente los profesionales, sino aquéllos que para evitarse el tráfico y aprovechar para hacer ejercicio, la utilizan como medio de transporte, y está bien que sea un ‘vehículo’ pequeño, pero eso no les da derecho a ir en sentido contrario o salir de repente de alguna calle sin la debida precaución, lo que ocasiona accidentes, desde los más leves hasta algunos fatales y ¡claro! Como siempre la culpa es del que tiene el vehículo más grande.

Hay ciertas mañas en los conductores que dan pena ajena, a ver señores, si encienden su direccional creo que no hay necesidad de que su acompañante arriesgue su manita al sacarla y haga señas para que le den ‘chance’ de cambiarse de carril, o esa otra de aquéllos que piensan que tocando el claxon como locos harán que por arte de magia la circulación fluya; lejos de eso, sólo causa histeria en los demás y mucha contaminación auditiva.

La vida como conductor no es nada agradable, ya vimos una parte de los entes con los que tenemos que lidiar a diario, y ahora sumémosle el tráfico en horas pico, las obras de remodelación que hace nuestro querido gobierno, que si bien son para mejorar la vialidad, mientras están listas tenemos que sufrir con el caos vial, los semáforos descompuestos, los que duran un suspiro en verde y para acabarla, aguantar al limpiaparabrisas, al vendedor de chicles, al faquir, al del periódico, a la mujer de a lado maquillándose, a la mamá copiloto que recita todos los personajes de la lotería, en fin, tal vez sería más agradable si cada quien pusiera su granito de arena en esto de ‘la educación y respeto vial’.

Idea Original: La Galleta
Redacción: Zay Petite




miércoles, 4 de enero de 2012

Auto*Biografía

Me parece poco válido hacer mi propia biografía; (pero algunos lectores la pidieron) así que decidí preguntar a las personas con las que convivo, -¿Me podrías describir, en solo tres palabras?-

…No es de sorprender que te digan lo positivo que para ellos proyectas, pero yo no quiero escuchar eso, no digo que no me agrade, ¡claro que me agrada! pero lo que realmente quisiera saber es “eso” que no dicen pero sí sienten, así que mi tarea para este post, es darles lo que quieren… creo.

Mis amigos me llaman “La Galleta” o “@La_Keks”, (en alemán) aunque para algunos soy “la quecas”, “el gordo”, “el pelón”, etc., llámenme como sea, pero ¡llámenme!; voy a comenzar por la parte desagradable de mi:

  • Nací un 22 de mayo de 1978, me encanta ¡eructar! lo hago donde y como sea, lo disfruto mucho, (de antemano lo siento) soy intolerante, NO me gusta cagarla, ni estar cerca de quién lo hace, de repente me describen como explosivo y creo que es porque si algo no me parece lo digo de inmediato prefiero una mentada de madre sincera de frente, que una a mis espaldas, soy muy burlón, tanto de otros como de mi persona, me gusta hacer reír aunque sea en mi contra, disfruto mucho comer, me gusta probar de todo, como de todo y no importa la hora, a veces me dicen que soy un pinche bote de basura y no me disgusta en lo más mínimo. 
  • Pasando a temas más positivos dicen que soy creativo, lo que pasa es que pienso muchas pendejadas porque me levanto temprano, responsable …bueno, casi siempre, emprendedor, pues yo lo definiría como “me gusta arriesgar” para obtener buenos logros, sensible, me gusta estar atento a los detalles que suceden a mi alrededor, leal, creo más en la lealtad que en el mismo amor... y claro, la neta, es LA FAMILIA.



En resumidas cuentas, soy ¡a toda madre! :)
Por: La Galleta.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Clichés


Hace unos días me había declarado en huelga de escritura, me pasa que escribo sobre temas que tal vez muchos ya han escrito, y sí, es correcto, no pretendo descubrir el hilo negro de algún tema, ni tampoco soy especialista en uno como para redactar un tratado inédito, así que lo que escribo son cosas que le pueden pasar a cualquier persona en la vida cotidiana, sobre algo que me llame la atención, o simple y sencillamente de lo que se me ocurra, pero desde mi punto de vista, que ese si es muy propio; muchos estarán de acuerdo en mis opiniones y otros tantos me tildarán de loca; así que habiendo aclarado el punto, pasemos al tema de hoy: ‘Los clichés’

Existen tantos y tantos que no me cabrían todos en un sólo post, es por eso que siguiendo los cánones ‘clicherescos’ tal vez la celebración de Año Nuevo sea una buena opción.

Y sí, un año más que se acaba, algunos le achacan a los mayas que éste será el último, así que como leí recientemente en un tuit ‘Adiós 2011, bienvenido fin del Mundo’ y es que estoy segura que no faltará el loco, paranoico, crédulo, fanático, que empezará con sus cosas de que las profecías se están cumpliendo y nos ha llegado la hora… pero bueno, ese es otro tema del cual pudiera escribir cercana la fatídica fecha.

¿Quién de ustedes hace algún ritual de año nuevo? Sí, esos que van desde los calzones rojos para el amor, amarillos para el dinero, y negros para el…bueno, para lo que quieran, hasta la típica vuelta a la manzana con maletas para que este año si nos vayamos de viaje. Hace unos años hicimos ese ridículo y ahora que recuerdo no salimos de viaje ni al paradisiaco Mar de Morelos, o sea, ‘Teques’.
La cuenta regresiva comenzó, ¿Y qué decir de las mentadas 12 uvas que te tienes que atragantar para pedir fervientemente tus deseos para el año que recién empieza?, la verdad, siempre he estado más preocupada por comerme las uvas, y en lo que menos pienso, es en los trillados deseos. Después, llega el nostálgico momento del abrazo, algunos muy sinceros, otros no tanto, y las palabras para despedir el viejo año y recibir el nuevo, el mencionar y recordar a los que ya están mejor que nosotros, el desearnos lo mejor, y ahora si a celebrar ‘como Dios manda’.

La cena en estas fechas también forma parte de los clichés, muchos esperan con ansias todo el año para comer un rico y delicioso lomo, pavo, romeritos, bacalao, ensalada de manzana y tomar sidra jaja. Como me dijo mi novio apenas, ¿por qué comer eso sólo en diciembre? No lo sé, tal vez es parte de la idiosincrasia mexicana, pero el hecho es que es casi de Ley que en los hogares mexicanos se haga alguno de estos deliciosos manjares.

Entre los clichés más famosos, se encuentran los propósitos, pero de esos ya hablé en un post pasado, por lo cual sólo diré que según estudios avalados científicamente por reconocidos laboratorios (ay ajá) , el 90% de ellos, sólo quedan plasmados de recuerdo en un papel…

En fin, habrá muchos clichés más de esta época, cada quien podrá tener diferentes, muchos coincidiremos, otro no; pero el hecho es que queramos o no, un nuevo año está por venir, y qué mejor pretexto para iniciar esos planes que están en espera de ser concretados, sea nuestro último año o no, vivamos cada día como si fuera el último, y hagámonos la pregunta que cada día se hacía el gran Steve Jobs: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?”

By: Zay Petite

jueves, 15 de diciembre de 2011

Una petición razonable...

          Y es que casi siempre exigimos mucho, queremos el mejor producto o servicio, al mejor costo, lo más rápido posible, que lo lleven hasta la puerta del hogar, que tenga un chingo de años de garantía, que nos lo instalen, etc., y todo esto se debe hacer de buen modo, no obstante, nunca falta el cabrón abusivo que no da ni las gracias, ya que afirma -"ellos, tienen un sueldo y para eso están"- ...y muchos podrán opinar que esto está bien, pero, cuando se habla de respeto no todos pensamos igual, y yo me pregunto ¿Eso está bien?

<< Estoy seguro que si el respeto nos lo inculcaran como el principal pilar de los valores, seríamos mucho mejores individuos >>

Lo podemos ver a diario y en todas partes, por ejemplo, desde muy temprano el vecino que pone su pinche despertador a todo volumen, o el cabrón que despierta a todo el vecindario acelerando su auto como loco, o rumbo al trabajo, a pesar de que pones tu luz direccional nadie te cede el paso para cambiarte de carril por que todos tienen prisa, y cuando por fin lo haces te mientan la madre de todas las formas posibles... llegas a tu destino y las calles están bloqueadas con cubetas o guacales porque -"¡cómo te vas a estacionar frente a su casa!"-

Es un tema que se puede trasladar hacia cualquier ámbito, lo realmente importante es, además de practicarlo, transmitirlo a "nuestra gente", llámese hijos, primos, tíos, cuñados, amigos, etc., y cuando lo hagan hay que saber decirlo y aceptarlo para cambiar cuando seamos responsables de alguna falta...

Independientemente de lo ridículo que se pudiera ver a un jovencito caminar por la calle con su celular a todo volumen, hay que hacerle ver que fastidia a los demás, que hay muchas posibilidades de que no tengamos los mismos gustos musicales, que podría afectar una conversación y pa'pronto que se trata de RESPETO, si a él o ella le gusta mucho escuchar su escándalo, está bien, pero que se ponga unos audífonos y que se truene los pinches oídos con ellos.

Lo que nos debería quedar claro es que cualquier situación que afecte a terceros es una falta de respeto, podría añadir que lo primero que debemos aprender es a respetarnos a nosotros mismos pero ese es un tema duro ya que es referente a la propia educación, luego le dedico otro espacio a ese tema; así pues podrías poner en práctica desde este mismo instante que si respetas, promueves ser respetado, desde un "saludo", un "gracias", un "por favor", puedes hacer la diferencia.

Seguro estoy que se puede disfrutar la libertad, respetando.

-Respeto es la actitud y acción del ser humano, de NO dañarse a sí mismo, a sus semejantes ni a su entorno-


Respetuosamente por: La Galleta.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Historias Breves...Admiración


Alguna vez leí que el amor nace de la admiración...yo no sé si así se enamoraron ellos, pero ayer, ví eso en los ojos de un hombre...lástima que no era de mi...pero lo ví, y confieso que tuve envidia, deseé tener alguna vez en mi vida a un hombre que me vea tal y como él veía a su novia. Era una mezcla de amor combinada con una profunda admiración hacia ella, a su persona, a su trabajo, a su cuerpo, a su forma de ser...

-Ojalá algún día- me dije.
Mientras, deseo que ese no se qué en sus miradas siga vigente durante mucho tiempo...

By: Zay Petite

jueves, 8 de diciembre de 2011

De Diciembre, sus posadas y otras cosas...

Y llegó el mes más esperado para muchos, la época en la que casi todos somos felices, andamos por el mundo regalando amor, yo te quiero, tú me quieres, ¡todos nos queremos!

Con diciembre llega: el Guadalupe-Reyes, la parafernalia de los arbolitos de Navidad, las comidas empresariales, las posadas, los regalos, los buenos deseos, la lista de propósitos, una nueva oportunidad para ser mejor, para curar heridas, perdonar errores y vivir al máximo.

Digamos que es el mes más fiestero del año, empezamos con las pre-posadas, sí señores, no nos bastan las posadas, sino que inventamos las pre, cualquier excusa es buena para pasar un buen rato con los amigos, familia y anexas. Aunque aún no logro explicarme, el por qué los jóvenes organizamos las pre o las posadas, y bebemos, bailamos, pero jamás cantamos la letanía, ni sacamos a los peregrinos, comienzo a pensar que sólo es el gancho pa´ tener fiesta (ando bien intuitiva hoy).

El tradicional y legendario Guadalupe-Reyes arranca oficialmente el 12 de diciembre, fecha por demás importante para muchos mexicanos, nunca he entendido bien, pero según mis amigos, es la oportunidad de tener pretexto de enfiestarse y concluir el 06 de enero…si bien nos va (definición NO oficial, claro está).

Las comidas de fin de año es todo un tema de agasajo, es cuando la empresa organiza una ‘sana’ convivencia con los empleados, una forma de agradecimiento por los logros obtenidos, oportunidad para limar asperezas con la de RH, ligarte a la gerente, y por supuesto, para realizar la obligada ‘viboreada’ a todo el personal, pues no falta la que se cuelga hasta el molcajete con tal de lucir hermosa, y ni olvidarnos de aquel que llega con zapatito lustrado y pantalón almidonado… outfit que se transforma al calor de las copas, terminando con la corbata en la frente y la camisa desabotonada.

Como el amor está en el aire, muchos invierten su dinerito del aguinaldo en regalos para sus seres queridos, es por eso que en esta época, la mercadotecnia está a todo, nuestros anunciantes ya no saben qué estrategia utilizar para embaucarnos y ser presa fácil de sus ofertas. 
Cómo olvidar los tradicionales intercambios que se dan desde el kínder hasta en el trabajo, sí, esos en los que generalmente te terminan regalando algo que al llegar a tu casa pondrás en el rincón de lo inservible o te desharás de él en la primera oportunidad que tengas (léase, en otro intercambio o próximo cumpleaños de algún conocido).

Además de ser una etapa de desmadres, también es tiempo que muchos ocupan para reflexionar sobre lo sucedido durante el año, que si no cumpliste tus propósitos, que si el siguiente año si te casas, si te vas de viaje, etc. Digamos, que evaluamos y volvemos a prometernos que este año ahora si iremos DIARIO al gimnasio (ay ajá).

Personalmente, esta Navidad será un tanto diferente, aún no sabemos qué haremos, es más, en mi casa aún no llega el ‘espíritu navideño”, pero tal vez, eso pase a segundo plano, pues aunque suene trillado, lo fundamental, no es tener una gran cena, ni muchos regalos, lo verdaderamente relevante es que lo pases bien, con tu familia, amigos, o solo, como tú quieras y con quién tú quieras.

Por lo pronto, sólo me queda desearles: ¡Felices fiestas adelantadas!

By: Zay Petite

lunes, 5 de diciembre de 2011

Un pequeño reto cada día

Se me ocurre titular esto así porque me parece una forma efectiva de lograr objetivos en nuestra vida, es decir, creo que es más fácil hacer cambios pequeños día a día que uno grande y precipitado, y por qué no, divertirse en el proceso.

Y así comenzó la historia de ayer; decidí pasar el día en Tepoztlán (reto #1), y como por ahora la economía no anda muy bien, me propuse "salir a dar la vuelta" con lo mínimo posible de dinero, además de salir de lo cotidiano (reto #2), tenía la intención de pasar un rato con mis hijos adolescentes y mi novia, y lograr una mejor conexión con ellos; y por último lograr subir el Tepozteco (reto #3), comer en la cima, tener una buena charla, leer un rato y bajar con la satisfacción de "¡LO LOGRAMOS!" además de una sonrisa dibujada en nuestros rostros.

Llegar al pueblo y dar los primeros pasos así como "pa' calentar", siempre es emocionante, haces un recuento de lo que debes llevar y listo, ¡a chingarle!. Debo reconocer que somos muy alegres, por no decir desmadrosos y eso hace más sencillo pasarla bien, y bueno, entre que uno necesitaba un baño, otro agua y demás, no se hicieron esperar las risas y burlas. Desde los primeros "escalones" se disfrutan excelentes paisajes; sentir el aire fresco entrar a tu cuerpo con el olor más natural que de costumbre ya es mucha ganancia hoy en día, como era temprano había poca gente y eso nos gustó mucho, una foto por ahí, otra por allá, unas cuantas paradas para descansar, y poco a poco seguir subiendo, de repente escuchar comentarios de terceros así como: "¡ay, yo ya no aguanto, yo aquí los espero!" o "yo ya no puedo" nos hacían vernos a los ojos y con el puro pensamiento asumir que nunca diríamos algo así, eso nos compromete y al mismo tiempo nos motiva a seguir adelante. Casi a punto de llegar a la cima el reto fue mayor, había que pasar por un camino muy estrecho y prácticamente vertical, y claro ya estábamos cansados y sobretodo hambrientos, pero eso no nos detendría, la experiencia me pareció de lo mejor, motivándonos y ayudándonos entre si, pasando las mochilas en cadena, sirviendo de apoyo al de "abajo", apurando al de arriba, etc. y aunque era el tramo más pesado, al llegar arriba nos dimos cuenta de que valía la pena. De inmediato nos pusimos a preparar los sandwiches (ok la verdad yo no preparé ni madre) que, sin tener que hacer mucho esfuerzo para que lo crean, nos sabían ¡al mejor manjar del mundo!

Llegó el momento de relajarse, de charlar, costumbre que se pierde si no se practica cotidianamente, momento de conectarse y creo que lo logramos, parecía que lo habíamos planeado, mi hija con su música y explicaciones de la misma, mi hijo y su lectura casi perfecta, mi novia y su sensibilidad inigualable y lo mejor, los tenía a los tres a mi alrededor y no es exageración, eso me hace sentir más fuerte que un ¡roble!, creo que es mi forma de definir que los quiero mucho y que al estar en armonía me hacen sentir mucha seguridad.

Pasadas las horas, se acercaba el momento de descender, algo que nadie quería, yo creo que nos encontrábamos tan a gusto que deseábamos que el tiempo se detuviera, pero debíamos comenzar el retorno. Si pensábamos que la subida había sido lo más difícil, el lugar nos demostró que estábamos equivocados, tardamos mucho en bajar el estrecho antes mencionado y de igual forma todos nos apoyamos para lograrlo, lo demás fue relativamente tranquilo, no sin antes mencionar, que a todos nos iban temblando las piernas de cansancio, de repente un calambre nos hizo reír mucho, además de que algunas personas que apenas subían nos preguntaban muy cansadas que si faltaba mucho para llegar a la cima y por supuesto a todos sin excepción les contestábamos -¡No! ya falta muy poco, no se desanimen- seguido de risas y miradas llenas de complicidad.

Por último quisiera hacer mención de lo bonito que se veía el pueblo de noche, lleno de luces de colores y mucha gente en sus calles haciendo el marco perfecto para motivar nuestro pronto regreso.

Con esto quedo por mucho agradecido con mis hijos y novia por haber colaborado con mis retos del día y la satisfacción de que fueron no solo cumplidos sino superados de sobremanera. ¡Ah! y claro "LO LOGRAMOS" y si traemos la sonrisa en nuestros rostros.

Dedicado a ustedes.

Por. La Galleta.