Hace unos días me había declarado en huelga de escritura, me pasa que escribo sobre temas que tal vez muchos ya han escrito, y sí, es correcto, no pretendo descubrir el hilo negro de algún tema, ni tampoco soy especialista en uno como para redactar un tratado inédito, así que lo que escribo son cosas que le pueden pasar a cualquier persona en la vida cotidiana, sobre algo que me llame la atención, o simple y sencillamente de lo que se me ocurra, pero desde mi punto de vista, que ese si es muy propio; muchos estarán de acuerdo en mis opiniones y otros tantos me tildarán de loca; así que habiendo aclarado el punto, pasemos al tema de hoy: ‘Los clichés’
Existen tantos y tantos que no me cabrían todos en un sólo post, es por eso que siguiendo los cánones ‘clicherescos’ tal vez la celebración de Año Nuevo sea una buena opción.
Y sí, un año más que se acaba, algunos le achacan a los mayas que éste será el último, así que como leí recientemente en un tuit ‘Adiós 2011, bienvenido fin del Mundo’ y es que estoy segura que no faltará el loco, paranoico, crédulo, fanático, que empezará con sus cosas de que las profecías se están cumpliendo y nos ha llegado la hora… pero bueno, ese es otro tema del cual pudiera escribir cercana la fatídica fecha.
¿Quién de ustedes hace algún ritual de año nuevo? Sí, esos que van desde los calzones rojos para el amor, amarillos para el dinero, y negros para el…bueno, para lo que quieran, hasta la típica vuelta a la manzana con maletas para que este año si nos vayamos de viaje. Hace unos años hicimos ese ridículo y ahora que recuerdo no salimos de viaje ni al paradisiaco Mar de Morelos, o sea, ‘Teques’.
La cuenta regresiva comenzó, ¿Y qué decir de las mentadas 12 uvas que te tienes que atragantar para pedir fervientemente tus deseos para el año que recién empieza?, la verdad, siempre he estado más preocupada por comerme las uvas, y en lo que menos pienso, es en los trillados deseos. Después, llega el nostálgico momento del abrazo, algunos muy sinceros, otros no tanto, y las palabras para despedir el viejo año y recibir el nuevo, el mencionar y recordar a los que ya están mejor que nosotros, el desearnos lo mejor, y ahora si a celebrar ‘como Dios manda’.
La cena en estas fechas también forma parte de los clichés, muchos esperan con ansias todo el año para comer un rico y delicioso lomo, pavo, romeritos, bacalao, ensalada de manzana y tomar sidra jaja. Como me dijo mi novio apenas, ¿por qué comer eso sólo en diciembre? No lo sé, tal vez es parte de la idiosincrasia mexicana, pero el hecho es que es casi de Ley que en los hogares mexicanos se haga alguno de estos deliciosos manjares.
Entre los clichés más famosos, se encuentran los propósitos, pero de esos ya hablé en un post pasado, por lo cual sólo diré que según estudios avalados científicamente por reconocidos laboratorios (ay ajá) , el 90% de ellos, sólo quedan plasmados de recuerdo en un papel…
En fin, habrá muchos clichés más de esta época, cada quien podrá tener diferentes, muchos coincidiremos, otro no; pero el hecho es que queramos o no, un nuevo año está por venir, y qué mejor pretexto para iniciar esos planes que están en espera de ser concretados, sea nuestro último año o no, vivamos cada día como si fuera el último, y hagámonos la pregunta que cada día se hacía el gran Steve Jobs: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?”
me gusta mucho... a si no olvides que también están los postres eh.
ResponderEliminarGran diferencia entre Jobs y nosotros los mortales, el tenía dinero para limpiarse la cola con él, a nosotros no nos queda de otra más que hacer lo que tenemos que hacer en el día! jajaja
ResponderEliminarGrinch mood on!
Tu texto es como un dulce, y me encanta.
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